TEMA 1: La Memoria viva de nuestros pueblos nos abren caminos al futuro

Oración de inicio (Oración en Preparación para el JMJ 2019)

Padre Misericordioso, Tú nos llamas a vivir nuestra vida como un camino de salvación: Ayúdanos a mirar el pasado con gratitud, a asumir el presente con valentía, a construir el futuro con esperanza.

 Señor Jesús, amigo y hermano, gracias porque nos miras con amor; haz que escuchemos tu voz, que resuena en el corazón de cada uno con la fuerza y la luz del Espíritu Santo.

 Concédenos la gracia de ser Iglesia en salida, anunciando con fe viva y con rostro joven la alegría del evangelio, para trabajar en la construcción de la sociedad más justa y fraterna que soñamos.

 Te pedimos por el Papa y los obispos, por los jóvenes y todos los que participarán en la próxima Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, y por quienes se preparan a acogerlos.

 Santa María la Antigua, Patrona de Panamá, haz que podamos orar y vivir con tu misma generosidad: «He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38). Amén.

Introducción al tema: Muchos de nosotros jóvenes indígenas vivimos entre dos mundos: nuestras propias culturas, con todas sus tradiciones y sabidurías, y el mundo “de afuera” no-indígena, que muchas veces ofrece otra forma de pensar, vivir, actuar.  Es un reto encontrar equilibrio entre recibir lo mejor que ofrece el mundo moderno (la educación, la tecnología), sin rechazar nuestra identidad indígena como una bendición de Dios y herencia de nuestros antepasados.  Vivir plenamente nuestra identidad indígena en los ambientes de la Iglesia, también presenta sus retos, pero cada día encontramos nuevos espacios de expresar nuestra fe cristiana desde la riqueza de nuestras culturas ancestrales.

¿Qué desafíos experimentamos en mantener y valorar nuestra identidad indígena frente a las amenazas del mundo actual (consumista e individualista)?  ¿Cómo nos impacta como jóvenes esta realidad?

Iluminación: Para ayudarnos a reflexionar sobre la importancia de la identidad y memoria viva de nuestros pueblos, leemos algunas palabras del Papa Francisco en Puerto Maldonado, Perú y una parte del Documento Preparatoria para el Sínodo sobre la Amazonia:

En momentos de crisis pasadas, ante los diferentes imperialismos, la familia de los pueblos originarios ha sido la mejor defensa de la vida. Se nos pide un especial cuidado para no dejarnos atrapar por colonialismos ideológicos disfrazados de progreso que poco a poco ingresan dilapidando identidades culturales y estableciendo un pensamiento uniforme, único… y débil. Escuchen a los ancianos, por favor, ellos tienen una sabiduría que les pone en contacto con lo trascendente y les hace descubrir lo esencial de la vida. No nos olvidemos que “la desaparición de una cultura puede ser tanto o más grave que la desaparición de una especie animal o vegetal” (Laudato Sí 145). Y la única manera de que las culturas no se pierdan es que se mantengan en dinamismo, en constante movimiento. ¡Qué importante es lo que nos decían Yésica y Héctor (del pueblo harakbut): “Queremos que nuestros hijos estudien, pero no queremos que la escuela borre nuestras tradiciones, nuestras lenguas, ¡no queremos olvidarnos de nuestra sabiduría ancestral!” (Papa Francisco en Puerto Maldonado).

Cristo también se encarnó en una cultura, la hebrea, y a partir de ella, se nos regaló como novedad a todos los pueblos de manera que cada uno, desde su propia identidad, se sienta autoafirmado en Él. No sucumban a los intentos que hay por desarraigar la fe católica de sus pueblos. Cada cultura y cada cosmovisión que recibe el Evangelio enriquece a la Iglesia con la visión de una nueva faceta del rostro de Cristo. La Iglesia no es ajena a vuestra problemática y a vuestras vidas, no quiere ser extraña a vuestra forma de vida y organización. Necesitamos que los pueblos originarios moldeen culturalmente las Iglesias locales (indígenas) (Papa Francisco en Puerto Maldonado).

En los últimos años, los pueblos indígenas han comenzado a escribir su propia historia y a describir de manera más formal sus propias culturas, costumbres, tradiciones y saberes. Han escrito sobre las enseñanzas recibidas de parte de sus mayores, padres y abuelos, que son memorias personales y colectivas. Hoy, el ser indígena no se deriva solamente de la pertenencia étnica. También se refiere a la capacidad de mantener esa identidad sin aislarse de las sociedades que les rodean, y con las cuales interactúan (Documento Preparatoria para el Sínodo sobre la Amazonia).

¿De qué manera nos ayuda a confrontar nuestra fe cristiana y nuestra cultura propia? ¿Qué orientaciones escuchamos de los abuelos? 

Tarea para el EMJI

  1. Reflexionar sobre un símbolo que resuma la identidad y memoria histórica de tu pueblo. (por ejemplo; un vestido, instrumento, elemento natural) 
  2. Resume en 100 palabras el significado de este símbolo para tu pueblo.
  3. Enviar el resumen a emji2019@gmail.org
  4. Llevar el símbolo al EMJI para colocar en el altar durante el rito de apertura.

¿Cómo nos comprometemos en fortalecer nuestra identidad cultural indígena en camino a ser personas integras?

 

 

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