Encuentro Indígena Nacional en Panamá… en camino hacia el EMJI 2019

XII Encuentro Nacional de Pastoral Indígena (ENPI)

Juventud Indígena: Impulsando la esperanza desde las riquezas de nuestros pueblos

A los pueblos indígenas de Panamá, a los hermanos y hermanas que comparten con nosotros la fe católica y a las personas de buena voluntad:

Convocados por el Espíritu del Señor, nos hemos reunido del 23 al 27 de julio de 2018, en el Centro Tiberíades, diócesis de Colón-Guna Yala, para celebrar el XII Encuentro Nacional de Pastoral Indígena (ENPI). Somos 74 personas, jóvenes, laicos, religiosas, sacerdotes y un obispo, que tratamos de acompañar y servir desde las culturas ngäbe, guna, enberá, wounaan, buglé, naso y bri-bri en Panamá. Es un peregrinar que iniciamos ordenadamente en 1979, pero que tiene su base en las luces y sombras de los antiguos misioneros, desde 1501, en este territorio.

En un lugar acogedor, en medio de una lluvia permanente y un mar armonioso enfrente, compartimos las experiencias y el caminar de pastoral indígena y dialogamos sobre el tema específico del encuentro, “Juventud Indígena: Impulsando la esperanza desde las riquezas de nuestros pueblos”.

Hemos escuchado las reflexiones hechas desde nuestras comunidades, en las comarcas, tierras colectivas y en las ciudades: Los desafíos que nuestros pueblos tienen que enfrentar y cómo nos afectan, sobre todo, a nosotros como jóvenes, (el 63.8% de la población indígena del país es menor de 24 años). En primer lugar, vivimos en un sistema económico-político que amenaza nuestra vida, explota a la Madre Tierra, es corrupto. De ahí se siguen otros problemas como: la violencia, el racismo, la pobreza, la falta de oportunidades, la contaminación del ambiente, ríos y mares, la discriminación (de otros con nosotros y entre nosotros mismos), la pérdida de la cultura, las drogas, migración, el machismo, la falta de líderes consecuentes y otros. Nos afectan porque no nos permiten realizarnos plenamente en nuestra identidad, nos llevan a vivir en la marginación y caer en la delincuencia. A pesar de todo esto, encontramos ejemplos de jóvenes indígenas que son una luz para nosotros.

Nuestro Dios -Ngöbö, Paba-Nana, Ankore, Ewandam, Chube, el único Dios- nos ha guiado a través de la historia con los mitos, ritos, cantos y tradiciones que nos heredaron nuestros ancianos y padres. Ese pasado, esa historia, no son sólo papeles o archivos, están presentes hoy e impulsan nuestra esperanza. Duiren, Olowaili, Jirondai, fueron jóvenes de nuestros pueblos que lucharon y murieron por la vida plena. En el momento cumbre de esta historia, vino Jesús, que luchó, se entregó, lo mataron y Dios resucitó. Él es nuestra fuerza hoy, a Él queremos seguir. Ese Jesús resucitado se manifiesta en ejemplos de jóvenes que luchan y se superan y se sigue haciendo presente en nuestra historia.

Por tanto, queremos actuar, desde nuestras culturas en sintonía con nuestra fe, para impulsar la esperanza. Las palabras del Papa Francisco nos iluminan: “No dejen que los arrastren, tienen que ser motor. Estudien, prepárense”. Eso queremos hacer. Tenemos que tomar acciones, desde nuestras culturas, para defender la Casa Común, de la cual, dice el Papa, somos memoria viva. Queremos comunicar a nuestro país y al mundo que es posible vivir en armonía con la naturaleza; que se puede respetar la tierra, el agua, los seres vivos y también progresar; que no hay necesidad de matar ríos y mares para vivir como seres humanos.

Tenemos un gran reto por delante y no podemos negarnos a enfrentarlo porque tenemos la  capacidad. Un gran paso en este caminar será el Encuentro Mundial de la Juventud Indígena que tendrá lugar en Soloy, Comarca Ngäbe-Buglé, del 17 al 21 de enero de 2019, los días previos a la JMJ.

          ¡Dios les  bendiga! Ngöbö tä munben! Chube ba ole! Tglabda de na!
Baba/Nana bemarba gudi! Anǩoȓe ume bia bada! Ewandamua Pan Kaiperju!

Centro Tiberíades, diócesis de Colón-Guna Yala, Panamá, 27 de julio de 2018.

  

 

 

 

 

 

 

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