Mensaje desde el Encuentro Mundial de la Juventud Indígena

“Asumimos la memoria de nuestro pasado para construir la esperanza con valentía”

A los pueblos indígenas del mundo, a los hermanos y hermanas que comparten con nosotros la fe católica y a las personas de buena voluntad:

Nos hemos reunido, llenos de esperanza, jóvenes indígenas de 12 países representando a 40 pueblos originarios, del 17 al 21 de enero de 2019 en Soloy, Comarca Ngäbe-Bugle, Panamá, para compartir nuestra fe en Jesucristo desde la riqueza milenaria de nuestras culturas. Tratamos temas como de la memoria viva de nuestros pueblos, la importancia de vivir en armonía con la Madre tierra y ser protagonistas en la construcción del otro mundo posible. Nos alegró recibir el mensaje del Papa Francisco al inicio del EMJI donde invita a la juventud indígena “hacerse cargo de las raíces, porque de las raíces viene la fuerza que los va a hacer crecer, florecer y fructificar”.

En un ambiente de danza, música y oración, también compartimos impactantes testimonios que nacen de las realidades de nuestros pueblos, como sus luchas, anhelos, sueños, esperanzas y dolores, de los cuales brota un grito de la Madre Tierra y de sus hijos oprimidos.  Entre las numerosas violaciones a la dignidad de nuestros pueblos, escuchamos de las invasiones y explotación de territorios originarios, gobiernos que violan las leyes de protección ciudadana, las transnacionales y los grandes proyectos económicos que violan a la Casa Común a través de la minería, deforestación, construcción de hidroeléctricas y el turismo invasivo. Así mismo, reconocemos con dolor que las autoridades y gobiernos, quienes deberían de cuidar a la población en general, especialmente a los más débiles, crean alianzas con poderes económicos para llevar a cabo sus intereses individuales marginando a los demás.

Sentimos el sufrimiento que vive particularmente el pueblo Naso y Emberá en Panamá por la falta de respuesta del gobierno para la demarcación de su territorio, la masacre de los pueblos indígenas en Brasil, especialmente los Guarani, Kaiowa y Karipuna que viven con una amenaza inmediata de genocidio y la masacre de los jóvenes nicaragüenses por defender los derechos de sus pueblos. De igual manera nos preocupa la amenaza y el asesinato de líderes indígenas cuando defienden los derechos de sus pueblos y la Madre Tierra.

Por eso, nosotros los jóvenes indígenas, reunidos en una sola voz, exigimos el respeto de nuestra diversidad, cosmovisiones y nuestros modos de vivir, manifestados en las practicas del Buen Vivir.  De la misma forma nosotros como pueblos indígenas reconocemos que la tierra es nuestra madre, por eso demandamos el cuidado de la Casa Común para que todos los pueblos tengan vida y un futuro que ofrecer a las nuevas generaciones debido a que en esta tierra estamos entretejidos.

Hacemos un llamado a los gobiernos y a la sociedad en general que se reconozcan y demarquen los territorios indígenas, y proporcionen una educación que respete las culturas de nuestros pueblos como culturas distintas, con sus propias riquezas y sabidurías.

A nuestra querida Iglesia, pedimos los espacios apropiados para vivir nuestras espiritualidades, desde nuestras cosmovisiones, herencias de nuestras abuelas y abuelos, y el respeto a las teologías particulares de nuestros pueblos, frutos de la síntesis entre nuestra fe ancestral y la plenitud de nuestra esperanza en la persona de Jesucristo.

¡Ha llegado el momento de vivir con alegría el rostro indígena de la Iglesia!

Continuar leyendo

Ti tä nete (aquí estoy) – Himno de la JMJ 2019 en ngäbere

Ti tä nete

El himno oficial de la JMJ de la autoría de Abdiel Jiménez, se presenta ahora en el marco del Encuentro Mundial de Juventud Indígena en la lengua ngäbere. Esta interpretación llevada a cabo por jóvenes indígenas ngäbe añade, no solo palabras en la lengua nativa, sino sus instrumentos y el ritmo de la danza “jegui”.

Pensando en el lema del EMJI: “Asumimos la memoria del pasado para construir el futuro con valentía”, la idea es hacer una interpretación que se convierta en un espacio capaz de plasmar esa memoria del pueblo y de la historia indígena como un elemento indispensable para la vida

Ti tä nete… aquí estoy

Integra instrumentos y el canto tradicional como invocación a Dios. En el siguiente orden:

El Yusa: sonido del misterio, abre los sentidos al viento, a la vida, es un sonido que transporta hacia lo espiritual.

Canto del Kä: es la llamada a Dios Altísimo del que somos hijos, es una invocación ceremonial para que la presencia de ese Dios de la Vida inunde la realidad. Esta es cantada por una anciana con el ritmo ancestral de la maraca.

Drü: caracol con el que se emite el sonido que  convoca a todos los hombres y mujeres desde los cuatro puntos cardinales, de lugares distantes. Es  usado cotidianamente para hacer el llamado a la comunidad, es sonido que despierta, que llama, eco que nos pone en camino.

 Palo de lluvia: con su sonido característico infunde la tranquilidad y la paz  como el agua del río.

Junto a estos instrumentos se integraron solamente guitarra y bajo como acompañamiento a las voces y así presentar una interpretación fresca, sencilla y profunda con las voces de jóvenes entusiastas que al igual que María responden al Señor “He aquí…. Ti tä nete”

Intérpretes

María Teresa Gallardo  (Canto del Kä)

Shelsy García

Anais Rodríguez

Cristhian I. Gallardo Montezuma

Napoleón Ellington

Sergio Paolo Santo Vejerano

Vadimir Reyes Montezuma   (Drü)

 

Músicos:

Ramón Vejerano Morán         (Yusa)

Zully Quiroz A.                      (Guitarra)

Richard Hernández                (Bajo)

Shelsy García                         (Palo de lluvia)

“Ti Tä Nete”
Himno de la Jornada Mundial de la Juventud, Panamá 2019 en lengua indígena ngäbere

Grupo cultural Ngäbe “Guaire Kare” (Siempre Juntos)
Parroquia San Vicente de Paul
Comarca Ngäbe-Bugle
Panamá

Grabado en RS Enterprise, David

“Ti Tä Nete”
Nun basaka, matare nüra nete
ni kämendebta awne juta matamata.
Nun toi kukwe Dänkienkwe driere
kukwe mäkwe awne kädriekä

Ño jän niebare, Mariakwe ye erere
Kukwe mikani mä kusete
ka nienibira nuere kä kuinbti
Kä raba nuere kä ti biembta

TI TÄ NETE, SRIBIKÄ DÄNKIENKWE,
KUKWE MÄKWE RABARARE TIBTI (2)
TI SRIBIKÄ MÄKWE
MÄ NGÄNKA ABKÄ TI
MÄ NGOBO ABKÄ TI

Ni raba Maria ye erere dikekä
Iglesia basakä ja tarekä
Monsodre, tetiko bta discípulo
Kä nuere, febta kukwe nguanka
TI TÄ NETE, SRIBIKÄ DÄNKIENKWE,
KUKWE MÄKWE RABARARE TIBTI (2)

kä jura ña raba nibta, ña
kä jura ña raba nibta
Kukwe kwin ngöbökwe ngwuena
Mikani täte Mariakwe ye erere
Kukwe Dänkien mirikä täte kwe

TI TÄ NETE, SRIBIKÄ DÄNKIENKWE,
KUKWE MÄKWE RABARARE TIBTI (2)
TI TÄ NETE, SRIBIKÄ DÄNKIENKWE,
KUKWE MÄKWE RABARARE TIBTI (4)

Continuar leyendo

TEMA 3: La Juventud Indígena – Clave en la Construcción del Otro Mundo Posible

Oración de inicio (Quechua)

Pachacámac, 
Dios de los indios del Tahuantinsuyo,
creador de Abya Yala y el mundo entero
Wiracocha, Dios de toda la existencia:
eres el único dueño y poderoso
sobre los poderosos del mundo.

Pachacámac, Wiracocha,
Pachamama, Ayllus:
estamos en comunión.
Te encontramos en todas partes:
¿quién no ha visto tantas maravillas 

que has obrado? 


 Eres Dios invisible pero presente.
Siempre estás en nuestras luchas,
en los grandes levantamientos
y en la vida de cada día.

Tú eres el jefe de nuestros pueblos indios,
en toda Abya-Yala.
Tú te identificas con los excluidos.
Tú mismo sacaste de la esclavitud
al pueblo de Israel;
así también hoy estás con las organizaciones,
hombres y mujeres de nuestros pueblos,
creando Iglesia india,
para servir al gran pueblo indio.

Con tu poder,
con la fuerza que diste a los antepasados,
como a Moisés en Israel,
a Tupac Amaru en el Tahuantinsuyo,
a Lázaro Condo en Chimborazo,
a Cristóbal Pajuña en Tungurahua,
a Proaño y Romero.
Así con todos los mártires de nuestros Pueblos
vamos a vencer al sistema capitalista,
a la economía de mercado,
a la modernización, a la militarización,
a todos los poderes de la muerte,
porque Tú siempre estás con nosotros.

Por eso, Pachacámac Yaya
y Pachacámac Churi,
tu pueblo, te conoce y vive siempre
invocando tu nombre con cantos, con música,
con fiestas y bailes,
porque así fuimos, somos y seremos.

Hoy te pedimos que nos ilumines con tu espíritu,
para descubrirte en nuestros mitos,
en nuestros cuentos,
para tener fuerza en nuestras organizaciones y fuerza para liberarnos.
Amén.
(Delfín Tenesaca http://www.servicioskoinonia.org/agenda/archivo/obra.php?ncodigo=508)

Introducción al Tema: Los pueblos originarios han mantenido una visión del otro mundo posible, donde prevalece la equidad, fraternidad y la armonía social humana y con todos los seres vivos y cósmicos.  En sintonía con la fe cristiana que reconoce a Jesucristo como la plenitud de la esperanza de nuestros pueblos, colaboramos en el proyecto de Dios, que siempre nos invita a la “Vida” frente a los proyectos de muerte, cuando estamos dispuestos a dar nuestro tiempo, talentos y energía para el bien de los demás.  Así colaboramos en la construcción del otro mundo posible, el “buen Vivir” en el lenguaje de nuestros hermanos andinos.  Y construimos juntos el otro mundo posible.

¿Cuál es el mundo que queremos construir como colaboradores de Dios?  ¿Qué valores o características definen tal mundo?

Iluminación:  Para ayudarnos reflexionar sobre nuestro compromiso en la construcción del otro mundo posible, leemos algunas palabras de la mártir lenca, Berta Cáceres, del documento preparativa del sínodo sobre la amazonia, y palabras del Papa Francisco en Puerto Maldonado.

Aquí (en Honduras) es muy fácil que a uno lo maten. El coste que pagamos es muy alto. Pero lo más importante es que tenemos una fuerza que viene de nuestros ancestros, herencia de miles de años, de la que estamos orgullosos. Ese es nuestro alimento y nuestra convicción a la hora de luchar.  Inspiran la lucha emancipatoria de los pueblos y demuestran que sí son posibles otras formas de vida que protegen el planeta. Esto es contrario al proyecto de dominación hegemónica que se impone en todo el mundo y que pretende saquear los recursos estratégicos de los pueblos (Berta Cáceres)

Para los pueblos indígenas de la Amazonía, el “buen vivir” existe cuando están en comunión con las otras personas, con el mundo, con los seres de su entorno, y con el Creador. Los pueblos indígenas, en efecto, viven dentro de la casa que Dios mismo creó y les dio como regalo: la Tierra. Sus diversas espiritualidades y creencias, los motivan a vivir una comunión con la tierra, el agua, los árboles, los animales, con el día y la noche. Los ancianos sabios, llamados indistintamente payés, mestres, wayanga o chamanes – entre otros – promueven la armonía de las personas entre sí y con el cosmos. Todos ellos “son memoria viva de la misión que Dios nos ha encomendado a todos: cuidar la Casa Común” (Fr. PM). (Documento Preparatoria para el Sínodo sobre la Amazonia).

 Los indígenas Amazónicos cristianos entienden la propuesta del “buen vivir” como vida plena en el horizonte de la co-creación del Reino de Dios. Dicho buen vivir sólo será alcanzado cuando se haga verdad el proyecto comunitario en defensa de la vida, del mundo, y de todos los seres vivos… “Estamos llamados a ser los instrumentos del Padre Dios para que nuestro planeta sea lo que él soñó al crearlo, y responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud” (Laudato Sí 53). Este sueño comienza a ser construido dentro de la familia que es la primera comunidad de nuestra existencia: “La familia es y ha sido siempre, la institución social que más ha contribuido a mantener vivas nuestras culturas. En momentos de crisis pasadas, ante a los diferentes imperialismos, la familia de los pueblos originarios ha sido la mejor defensa de la vida” (Fr. PM). (Documento Preparatoria para el Sínodo sobre la Amazonia 6).

Los falsos dioses, los ídolos de la avaricia, del dinero, del poder lo corrompen todo. Corrompen la persona y las instituciones, también destruyen el bosque. Jesús decía que hay demonios que, para expulsarlos, exigen mucha oración. Este es uno de ellos. Los animo a que se sigan

organizando en movimientos y comunidades de todo tipo para ayudar a superar estas situaciones; y también a que, desde la fe, se organicen como comunidades eclesiales de vida en torno a la persona de Jesús. Desde la oración sincera y el encuentro esperanzado con Cristo podremos lograr la conversión que nos haga descubrir la vida verdadera. Jesús nos prometió vida verdadera, vida auténtica, vida eterna. No vida ficticia, como las falsas promesas deslumbrantes que, prometiendo vida, terminan llevándonos a la muerte (Papa Francisco en Puerto Maldonado).

 ¿Cuáles son los obstáculos en vivir el mundo que queremos?

Tarea para el EMJI:

  1. Reflexionar sobre los mártires de tu pueblo, los cuales han dado su vida en la lucha por el otro mundo posible
  2. Hacer un resumen en 100 palabras sobre una de estas personas
  3. Enviar el resumen y foto de esta persona a emji2019@gmail.com

 

¿Qué compromisos o acciones podemos tomar en la construcción del mundo que queremos, el otro mundo posible?

Continuar leyendo
Menú de cierre